Cuando eres un educador siempre estás en el lugar apropiado a su debido tiempo. No hay horas malas para aprender. Betty B. Anderson

miércoles, 18 de mayo de 2016

DIFICULTADES DE LA PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA EN LAS ESCUELAS.

Establecemos como punto de partida que tanto familia como escuela son los dos agentes socializadores, la familia según Quintero (2006) es considerada como la primera y más importante institución socializadora, pero posteriormente con la entrada en el colegio ambos agentes tienden a igualarse, la cooperación de ambos agentes como explica Musito y Martínez (2009) favorece el rendimiento académico, el ajuste escolar, las habilidades sociales y el comportamiento en casa y en colegio

Pero esta cooperación es en ocasiones complicada, nuestra sociedad ha experimentado en la segunda mitad del siglo XX numerosos cambios que tiene relación con las transformaciones de nuestra sociedad, dos han sido las causas de esta cambio, como apuntan Del campo y Rodríguez-Brioso (2002):

  •     El proceso de desarrollo económico y de industrialización iniciado en los sesenta-setenta, que mejoro la situación de las familias y de todos los componentes de la sociedad.

  •   La transición a la democracia y su consolidación, el establecimiento de una forma de organización democrática lejos del régimen dictatorial por el que había pasado el país durante largos años.


Con este análisis lo que se extrae es que todo cambia, ahora las familias han cambiado su estructura o por decirlo de otra forma su organización, cada miembro actúa individualmente, ya que en la mayoría de los casos ambos padres trabajan y el tiempo de dedicación es en ocasiones mínimo. Junto a los cambios en las familias, la educación también ha sufrido cambios, no de la misma magnitud que la familia pero estos se observan, estos proviene de las numerosísimas leyes que hasta el momento hemos tenido (LGE, LOECE, LOPE, LOGSE, LOPEG, LOE y la vigente: LOMCE), el cometido de estas ha sido adaptarse a los cambios que se iban produciendo en la sociedad, cambiando la forma de las escuela, su distribución, extensión escolaridad, contenidos, organización, metodologías y todas las partes que forman una ley educativa, incluso cambiando las funciones de la escuela, siempre intentando adaptarse a las nuevas realidades, como por ejemplo en la actualidad, adaptando los colegios a las Tics y una proceso continuo de formación del profesorado que es el responsable de la educación de los niños/as



Por lo tanto, estos cambios demandados por la nueva sociedad pueden ser algunos de los causantes de la dificultad de participación de los padres y madres en las escuelas, pero no debemos quedarnos aquí, como explica Domínguez (2010), la clave para generar este punto de encuentro entre profesores/as y padres y madres es la de hacer ver la importancia de que la familia participe en la educación escolar de su hijo/a y que sin dicha colaboración se está afectando de manera notable al desarrollo global del niño/a como explicamos al comienzo de nuestro ensayo.
Siguiendo a Garcia-Bacete (2003) vamos a analizar dos tipos de relación entre los padres y la escuela, la primera basada en un contacto mínimo o inexistente entre ambos y donde la participación de las familias no es posible, pudiendo ser estos los motivos por los cuales no es posible la participación y la segunda con un contacto continuo y frecuente, que es hacia donde debemos de dirigir los esfuerzos para mejorar la educación de los niños/as.

  •  Como padres: Ven al profesor como el profesional encargado de sus hijos, ellos no tienen tiempo ni formación para ayudarles en sus tareas, además el profesor no nos entiende y temo hacia las represalias que el profesor haga sobre mi hijo, las llamadas manías.
  •  Como profesores: les gusta trabajar de una manera autónoma, sin que nadie dificulte sus tareas, viendo a los padres como posibles causantes de dificultar sus tareas, ya que no confía en la participación de estos, además se sienten amenazados por los padres que cuestionan las decisiones que ejecuto con sus hijos.


Estas posturas quizás están en el extremo de una relación padres-profesor inexistentes, por lo tanto el objetivo es que ambas posturas se acerquen, el mismo autor nos expone cuales serian las medidas a llevar a cabo para lograr este acercamiento:

  • Como padres: Hacerse ver como parte sustancial de la educación de los hijos/as, transmitir a la escuela conocimientos del niño que la escuela no tiene, conocer lo que se trabaja en la escuela, para poder ayudarles en casa, proporcionar apoyo afectivo continuo, podemos realizar aportaciones sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje, crear un clima de cooperación y coherencia entre escuela-familia, solicitar tutorías con los profesores de nuestro hijo/a, en resumen, aunar esfuerzos siempre centrados en el niño/a.
  • Como profesor: Permitir a los padres poder conocer el funcionamiento de la escuela, dejando opinar a los padres sobre la educación de sus hijos, pedir a los padres ayuda ante cualquier problema, permitir informarse sobre la educación que reciben sus alumnos en casa, favorecer el contacto familia/escuela que se reflejara en la mejora del rendimiento.


A modo de conclusión podemos decir que las dificultades de participación de las familias en las escuela viene motivada por, en primer lugar los cambios que hacen que todo el sistema cambie ocupando mayores franjas de tiempo durante los días y como segunda dificultad las posiciones chocantes entre equipo docente y familias, que dificulta esta tarea, teniendo estos que acercar posturas como hemos propuesto para el bien común, que es el desarrollo integral del niño, en un futuro como docentes debemos evitar chocar con las familias  y acercar posturas de una manera lo más democrática posible con una relación constante basada en el dialogo y la resolución eficaz de problemas, este es el camino hacia una educación mejor.




BIBLIOGRAFIA


·         Domínguez, S. (2010). La educación, cosa de dos: La familia y la escuela. Revista digital para profesionales de la enseñanza, 8, pp. 1-15. Recuperado 14/05/2016 de https://extension.uned.es/archivos_publicos/webex_actividades/4440/laeducacioncosadedoslaescuelaylafamilia.pdf

·         Garcia-Bacete, F.J. (2003). Las relaciones escuela-familia: un reto educativo. Infancia y aprendizaje, 26 (4), pp. 425-437. Recuperado 14/05/2016 de http://lnx.educacionenmalaga.es/valores/files/2011/12/Relaciones-escuela-familia1.pdf

·         Garreta, J. (1995). La participación de las familias en la escuela pública. CEAPA. Recuperado 14/05/2016 de http://www.geosoc.udl.es/recerca/documents/la_participacion_familias_escuela.pdf

·         Musito, G. y Martínez, B. (2009). Familia y escuela: Una complicidad necesaria en la prevención de las drogodependencias. Congreso hablemos de drogas. Recuperado 14/05/2016 de https://www.uv.es/lisis/belen/congreso-drogas.pdf

·         Quintero, M.A. (2006). El papel de la familia en la educación. Revista digital investigación y educación, 21, pp. 1-7. Recuperado 14/05/2016 de http://www.csi-f.es/archivos_migracion_estructura/andalucia/modules/mod_sevilla/archivos/revistaense/n21/nivel_infantil_titulo_el_papel_de_la_familia_en_la_educacion_autora_mari_paz_quintero_fernandez.pdf










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